¡El whisky y la petaca una combinación perfecta!



El whisky es una bebida estrictamente regulada; poseen denominaciones de origen y de diversas clases y tipos. La característica común de estas diferentes clases y tipos es la fermentación del grano y de la destilación.

El whisky gana un 60% de su sabor basado en el tipo de barril usado en el envejecimiento, lo que la mayoría de las clasificaciones se basa en el tipo de madera utilizada y la calidad de la quema de madera.

La palabra whisky viene del uisge que es una forma abreviada de uisce beatha, gaélico para el agua de la vida.

Antes del siglo XVIII los escritores lo definían como usquebaugh o aqua vitae.

La producción de whisky en Escocia proviene de diversas tradiciones que fueron introducidas por San Patricio de Irlanda en el siglo IV aC., Y la destilación era hecha por los indígenas de las tierras altas.

O sea, que en sus inicios, su producción estaba vinculada a los monasterios, que utilizaron el licor hecho de hierbas y especias para fines medicinales, por eso era conocido por el nombre aqua vitae.

Había pocas destilerías profesionales en los siglos XVII y XVIII, y hasta 1.820 la destilación era una actividad casi doméstica.

Fabricaban su propia bebida en la mayoría de las granjas rurales de tierras altas en sus alambiques privados.

Era muy importante para la economía rural, ya que de esta manera la cebada que restaba después de la destilación, era dada a la ganadería como un alimento de gran importancia.

El whisky no sólo se utilizó para el consumo doméstico, sino también como moneda líquida de gran valor.

Contratos comerciales fueron sellados con el whisky.

Ahora después de ver estos datos podemos entender por qué el Strinding Man, con su singular sombrero de ala ancha y bastón, figura en la marca creada hace casi 90 años por un peculiar dibujante de la época, John Browne, a petición de Alexander Walker, nieto de John Walker, fundador de la empresa, que quería una imagen que evocara la memoria de su abuelo, a su vez transmitir un sentido de progreso y la fuerza del espíritu.

Fue más de 170 años que John Walker propuso mezclar el whisky escocés perfecto, un whisky cuyo el sabor e intensidad no tenían igual.

Ya que estamos hablando del whisky no podíamos dejar de hablar de las petacas de whisky, la traducción literal de “hip flask” es debido a su forma contorneada que generalmente tienen las petacas para adaptarse con la curva de la cadera o en el muslo del portador, para mayor comodidad y discreción.

Las petacas fueron fabricadas tradicionalmente de estaño, plata o vidrio, aunque en la actualidad la mayoría están fabricadas en acero inoxidable.

Si vas a regalar una buena botella de whisky no dejes de añadir al regalo una bonita petaca, seguro que será una muy buena elección.

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